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OpiniónAnálisis

La fe no usa camiseta ni se anima desde la tribuna

Beliefnet publica una lista de siete jugadores cristianos de la NFL para animar esta temporada.

Por Tomás Aguirre · La Cancha
· 3 min de lectura
La fe no usa camiseta ni se anima desde la tribuna
Foto: RGR G. / Pexels

En un artículo en Beliefnet, titulado «7 Christian NFL Players to Cheer For This Season» (traducción de Sígueme), se propone animar a siete jugadores cristianos de la NFL. Lo entiendo. Y aun así insisto: la fe no usa camiseta.

Una lista no es un aval

Me alegra que haya creyentes en un vestuario tan expuesto como el de la NFL. También me alegra que alguien quiera contarlo. Pero una lista no verifica la fe de nadie: reúne lo que se dice en público, no lo que Dios ve en privado.

La Escritura pone el criterio en otro lugar: «porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón» (1 Samuel 16:7, RVR1960).

«Me interesa más el lunes que el domingo.»

— Tomás Aguirre

Un titular puede repetir «cristiano» mil veces y no por eso mostrar fruto. El fruto aparece en años de paciencia, en cómo alguien trata al utilero, en lo que hace con el dinero y con la fama cuando nadie graba.

Por eso me interesa más el lunes que el domingo. La fe de un atleta no se comprueba en una lista de temporada; se comprueba en la vida ordinaria que casi nadie comparte.

El ídolo tiene cara amable

El ídolo no siempre llega con escándalo. Muchas veces llega con una buena historia, una entrevista sincera y un versículo en la biografía de la red social. Ahí está el riesgo: pedirle a una persona lo que solo Dios sostiene. Identidad. Esperanza. Un modelo para copiar.

Piensa en tu feed del domingo. ¿Estás animando a alguien por su fe, o lo estás volviendo el centro de la tuya? La diferencia se nota cuando pierde. Si una derrota te deja sin argumentos, el problema no era el equipo.

El fanatismo tiene una versión religiosa que da pena: convertir el partido en guerra santa y al rival en enemigo. Si tu fe te hace insoportable en la grada, vale la pena revisar qué estás adorando. Y si el ídolo se cae, que no te arrastre: tu identidad está en Cristo, no en un número de camiseta.

Pablo lo dijo sin rodeos: «Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios» (1 Corintios 10:31, RVR1960). Gloria de Dios, no de la camiseta. Y cuidado con el otro extremo: la victoria no es un premio por portarse bien. Ese atajo convierte el evangelio en marcador, y el marcador miente.

Habrá quien diga que animar a un cristiano famoso ayuda a los jóvenes a sentirse representados. Puede ser. Yo preferiría que aprendieran a mirar también a los que sirven sin cámara: el líder de su grupo pequeño, la hermana que ora por ellos, el amigo que confiesa su fe en la oficina y no en el pódcast.

Lo que cambia tu lunes

Aquí va un paso concreto. Elige un nombre esta semana y anímalo por su fidelidad, no por su resultado: escríbele, ora por él, ayúdale en algo. Si admiras a jugadores creyentes, ora para que su vida fuera de la cancha sea coherente, y no repitas como cierto lo que no puedes verificar.

Y cuando vuelvas a la tribuna o al sillón, recuerda que la fe se juega en cómo tratas al que pierde. Eso sí cambia el lunes. ¿A quién estás animando hoy por su fe y no por su marcador? Cuéntamelo en los comentarios.

Fuentes

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