Sandlot Revival: los Bananas adoran fuera del estadio
Los Bananas juegan viernes, sábado y domingo, pero la noche anterior reúnen a la gente para adorar junto a una iglesia local.
En el verano de 2024, unos jugadores de los Savannah Bananas empezaron a estudiar la Biblia mientras el equipo giraba por Estados Unidos. De ahí nació Sandlot Revival, noches de adoración abiertas a cualquiera, según Sports Spectrum.
De una cafetería a una noche en cada ciudad
La primera reunión fue mínima: cinco o seis jugadores en una cafetería. Con el tiempo llegaron a ser 40 o 50, reunidos en la casa de alguien. Más adelante organizaron tres noches de adoración junto al Grayson Stadium, en Savannah, lideradas por el jardinero izquierdo RobertAnthony Cruz.
Cruz, más conocido como Coach RAC, quería llevar esas noches de ciudad en ciudad. En el verano de 2026 lanzó Sandlot Revival junto a su amigo de universidad Mehki Key. El proyecto no pertenece a los Bananas, aunque varios compañeros lo sostienen.
«Tu cancha, tu cuenta y tu trabajo también pueden ser plataforma para servir»
El calendario juega a favor: en casi todas las ciudades el equipo compite viernes, sábado o domingo. La noche anterior se hace la adoración en alianza con una iglesia local. Key se suma a la banda de esa iglesia, un jugador cuenta su testimonio y luego Cruz predica y presenta el evangelio. Al final, los jugadores oran por quien se acerca a pedirlo.
Cuando un jugador ora por ti
Easton Parrish, en su primer año con los Bananas, dice que ese momento de oración es lo más fuerte de la noche. Él mismo confiesa que al principio no se animaba a orar por otros porque sentía que no servía para eso. Hoy asegura que recibe más de lo que da.
JT Sokolove, el más joven del equipo con 23 años, ha compartido su testimonio dos veces en Sandlot Revival. Como los Bananas suelen jugar los domingos, cuenta que esas noches funcionan como su servicio de iglesia: ver a miles de personas adorar en distintas ciudades junto a sus hermanos.
Cruz estudió ministerio cristiano, con especialidad en estudios bíblicos, en la Universidad Biola, en La Mirada, California. Tras la universidad tuvo un paso breve por el béisbol de novatos con los Washington Nationals y hoy cumple el papel de capellán del Banana Ball.
Lo que hacen con la fama
Los Bananas llenan estadios: 102 000 personas en el Kyle Field el 2 de mayo y 101 000 en el Neyland Stadium. En 2026 visitaron 21 ciudades, y los seis equipos de la liga jugaron 64 partidos cada uno.
Aun así, perdieron la final del primer Banana Bowl 2-1 contra los Texas Tailgaters, ante 41 000 personas en el Nationals Park. El trofeo no llegó, y el estudio bíblico que empezó todo sigue en pie.
Unos se reúnen solo con su equipo; otros, con jugadores rivales cuando coinciden de gira. Cuando todos están en Savannah, los grupos crecen. No porque la vida sea fácil.
Cruz lo dice así: «Dios está en el trono y nosotros no somos los que estamos en el trono» (traducción de Sígueme). Reunirse cada semana, explica, les ayuda a centrarse en medio de los altos y bajos que todos atraviesan.
«Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios» (1 Pedro 4:10, RVR1960).
Sandlot Revival no pide fama. Pide lo que esos jugadores ya hacen: usar lo que cada uno tiene para servir. Tu cancha, tu cuenta y tu trabajo también pueden ser plataforma para servir. Esta semana puedes dar un paso sencillo: invita a alguien a tu iglesia o escucha su historia sin apurarlo. ¿Para qué usas tu plataforma?