Messi se despide: gracias a Dios
El jugador del Inter Miami cerró su etapa en la selección argentina agradeciendo a su familia, a sus compañeros y a Dios.
Messi se despide de la selección argentina. El jugador del Inter Miami anunció en su cuenta de Instagram que ya disputó su último partido con la camiseta celeste y blanca, en un mensaje que difundió el medio Elbotola.
Lo hizo con una publicación en su cuenta oficial de Instagram, un día después de ese último partido. Ahí escribió que ya empieza a extrañar la camiseta celeste y blanca, y que está seguro de que toma la decisión correcta.
En el mismo mensaje habló de un viaje maravilloso, con alegrías y también con tristezas, y aseguró que cada paso que dio valió la pena. Tampoco en ese balance aparecen números: aparece la certeza de haber hecho lo correcto.
«La gratitud que no depende del marcador se puede practicar.»
Un repaso con nombres, no con copas
En el texto hay una lista que conviene leer despacio. No enumera títulos. Enumera personas.
Nombró a su familia, que lo acompañó y lo sostuvo en los momentos más duros. Nombró a sus amigos, a sus compañeros, a los entrenadores y a los cuerpos técnicos. Y a los clubes por los que pasó, que respetaron sus sentimientos y le permitieron ir a la selección cuando llegaba el momento.
Lo que dijo de Dios
Al final de la publicación llegó la frase que más se repite estos días: «gracias a Dios; porque sin su guía y voluntad, ni siquiera soñaríamos con llegar a donde hemos llegado».
Un agradecimiento público no convierte a nadie en maestro ni en modelo de fe, y hay que decirlo con claridad. Lo que sí deja es una pregunta abierta: ¿y si la gratitud no dependiera del resultado?
La Escritura apunta a eso: «Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.» (1 Tesalonicenses 5:18, RVR1960). Ese «en todo» incluye el día en que perdiste, el día en que no te convocaron y el día en que el cuerpo no respondió.
Poner la mirada en Dios no garantiza títulos ni contratos, y tampoco funciona como fórmula para conseguirlos.
Los ídolos también se despiden
Messi sigue jugando: la publicación lo presenta como jugador del Inter Miami. Lo que termina es la camiseta de la selección, la misma que él dice que va a extrañar.
Si pones tu esperanza en un jugador, en una temporada o en un fichaje, ya conoces el final: todos se despiden. Cualquiera que haya visto retirarse a su ídolo lo sabe. Eso no quita la admiración por lo que hacen sobre la cancha; solo pone cada cosa en su lugar.
Tal vez hoy no te toca despedirte de una selección, sino de un equipo del barrio, de una escuela o de una ciudad. La pregunta de fondo es la misma: ¿en qué estaba puesta tu esperanza?
La gratitud que no depende del marcador se puede practicar.
Esta semana, antes de dormir, anota tres cosas que agradeces de tu día, aunque el partido no haya salido como querías. No tienen que ser grandes cosas: una conversación, un plato de comida, alguien que te escribió. Y si te nace, cuéntanos qué agradeces tú cuando no ganas.