La mitad de EE.UU. no usa chatbots: ¿y tú?
Apenas cinco de cada cien que no usan chatbots cree que es muy probable que use uno el próximo año, según Pew Research Center.
En febrero de 2026, Pew Research Center encuestó a 5 119 adultos en EE.UU. Cerca de la mitad no usa chatbots. La mayoría no se siente fuera de nada: no le interesa y no piensa empezar.
¿Confiarías en un bot tu tesis, tus cuentas o el correo que le mandas a tu jefe? Es la pregunta que aparece en la sobremesa, en la sala de estudio y en la oficina. El centro detalla qué hay detrás de quienes se quedan afuera, y ninguno de esos motivos es atraso.
La edad separa, pero no explica todo
La edad separa. Unas tres cuartas partes de los adultos de 65 años o más nunca usan estas herramientas. Entre los de 50 a 64 años la mayoría también se abstiene, aunque en menor proporción. Los menores de 50 son los menos propensos a dejarlas de lado: alrededor de cuatro de cada diez o menos dicen no usarlas.
«La confianza no se automatiza: se construye con personas que responden por lo que dicen.»
También hay diferencias por origen. Entre quienes no usan chatbots hay más personas blancas, negras e hispanas que asiáticas, según el informe. Y no todos se quedan por gusto: algunos deciden no usarlos y otros no saben cómo seguir el ritmo.
Vale aclarar algo, porque el dato se presta a malentendidos. El uso de chatbots está creciendo en Estados Unidos. Lo que muestra la encuesta es que media población todavía no subió al tren, y que la mayoría de esa mitad no está esperando el próximo andén.
Interés, privacidad y respuestas erradas
Seis de cada diez personas que no usan chatbots mencionan la falta de interés como un factor importante. Detrás aparecen la privacidad de los datos y la posibilidad de respuestas equivocadas. Menos de un tercio dice que no sabe cómo usarlos, y menos de uno de cada cinco teme que otros lo juzguen por hacerlo.
El futuro cercano no pinta distinto. Cerca de siete de cada diez dicen que es poco probable que usen la tecnología en los próximos 12 meses, y cuatro de cada diez lo ven como nada probable. Solo cinco de cada cien creen que es muy probable empezar y 16 de cada cien lo ven algo probable.
Michelle Faverio, investigadora asociada del centro, firma el análisis. Leídos juntos, esos motivos se parecen poco al miedo y mucho al criterio: no hay interés, no hay confianza en dónde quedan los datos o ya vieron una respuesta inventada. Alrededor de uno de cada diez no está seguro.
El criterio no se delega
Si ya usas IA para estudiar, trabajar o responder mensajes, esta encuesta te habla a ti. La herramienta acelera tareas; no decide qué vale la pena hacer con ellas. ¿Sabes qué datos entregas cada vez que pegas un documento en un chat? ¿Verificas las cifras antes de repetirlas en una tarea o en una propuesta?
Ahí está la diferencia entre usar una herramienta y depender de un oráculo. Un chatbot responde con la misma seguridad cuando acierta y cuando inventa, y esa confianza pareja es lo que más engaña.
La confianza no se automatiza: se construye con personas que responden por lo que dicen. «Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia» (Proverbios 3:5, RVR1960).
Prueba esta semana con una tarea concreta. Úsala si te sirve, revisa cada dato en una fuente que puedas nombrar y decide de antemano qué información no vas a compartir. Si alguien te dice que estás atrasado por no usar chatbots, pregúntale qué hace con lo que el bot le responde.
Y si eres de los que no los usa, cuéntanos qué te frena: ¿la privacidad, las respuestas erradas, la falta de interés o que no le ves el caso? Tu respuesta ayuda a otros a pensar antes de teclear.