5000 jóvenes se reúnen tres días para hablar de ansiedad
Nueve plenarias, cuatro talleres y tres conciertos: así fue el encuentro que pasó de 1200 a 5000 asistentes desde 2010.
Unos 5000 jóvenes se reunieron durante tres días en Santo Domingo para hablar de ansiedad, presión social y futuro. Lo informó Noticias SIN: el encuentro se llamó Revival Conference 2026.
Llegaron de distintas provincias de República Dominicana y también del extranjero. Lo organizó el Ministerio Internacional Monte de Dios Horeb, bajo el lema «Revolución», en su recinto de Colinas del Arroyo II, sobre la avenida Jacobo Majluta.
La conferencia empezó en 2010 con unos 1200 participantes; en 2026 llegó a 5000, según los organizadores. La agenda tuvo nueve plenarias, cuatro talleres y tres conciertos. Entre los invitados estuvieron los pastores Sebastián y Andrea Franz, el músico Mathew Morales, de Miel San Marcos, y en la parte musical Kairos Worship, Elevation Worship y Redimi2.
«El valor de una persona no depende de su rendimiento ni de la temporada que esté atravesando.»
Ansiedad, presión social y futuro
El pastor Miguel Alberto Bogaert describió lo que muchos atraviesan: desempleo, violencia y conflictos familiares, sin espacios donde expresar lo que les preocupa y recibir acompañamiento. Es un mapa que reconoce cualquiera de 16 a 30 años, con la escuela, el primer empleo, la casa y las redes apretando a la vez.
Bogaert rechazó el mensaje que solo repite que todo saldrá bien. Su propuesta fue fortalecer la fe, reconocer el valor propio y entender que «pedir ayuda, cuando la necesitan, también es una decisión importante». También pidió asumir responsabilidades en los estudios, la familia y el trabajo.
La pastora Mariana Bogaert abordó identidad, propósito, decisiones, relaciones personales, liderazgo y responsabilidad. Les dijo que una mala temporada no define toda la historia de una persona, y que un error o una decepción no marcan hasta dónde puede llegar.
Pedir ayuda choca con una idea muy metida en la cultura: que el que se esfuerza solo, aguanta. El pastor lo planteó al revés. Buscar acompañamiento es una decisión de peso, no una señal de debilidad.
«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.» (Filipenses 4:6, RVR1960)
El valor de una persona no depende de su rendimiento ni de la temporada que esté atravesando.
Una conferencia no resuelve la vida
Bogaert lo reconoció: tres días de plenarias no arreglan por sí solos los problemas de quienes asistieron. Pueden servir como punto de partida. La distancia entre un buen arranque y un cambio real suele decidirse después, en cosas pequeñas: volver a clases, ordenar la convivencia en casa, sostener un empleo, pedir consejo cuando toca.
Los organizadores dijeron que buscan unir la formación espiritual con orientación sobre situaciones personales y sociales. Ese enfoque explica la mezcla: plenarias y talleres de día, conciertos de noche. Una conferencia puede ordenar ideas, darle nombre a lo que uno siente y poner a alguien enfrente que escuche. Lo que no puede hacer es caminar contigo el martes siguiente. Para eso están la iglesia local, un grupo pequeño, una amistad que pregunte cómo estás y no se conforme con la primera respuesta.
¿Quién te escucha en tu ciudad?
Si algo de esto se parece a tu semana, el paso siguiente no es esperar otra conferencia. Elige a una persona concreta —tu pastor, un consejero, un adulto de confianza, un profesional de la salud— y cuéntale lo que estás cargando. Si es una emergencia, llama a los servicios de emergencia de tu país; en findahelpline.com puedes buscar la línea de ayuda que funciona donde vives. Nadie fue hecho para sostenerlo todo en silencio. ¿Quién te escucha hoy en tu ciudad?