Dak Prescott: la fe que cambió el vestuario de Dallas
El quarterback de los Cowboys, de 33 años, dice que el equipo entero vive «por Dios» y que su entrenador impulsa esa cultura.
Los Dallas Cowboys remontaron ante los Houston Texans y ganaron 34-30. Tras el partido, el quarterback Dak Prescott dijo a la prensa que la fe está en el centro del vestuario de Dallas, según Faithwire (CBN).
Lo que el entrenador sembró
Prescott no habló de una fe guardada para lo privado. Contó a los periodistas que él y sus compañeros saben que «estamos todos aquí por Dios» (traducción de Sígueme), y que están ahí para servir a un propósito mayor. El responsable de esa cultura, dijo, es el entrenador en jefe Brian Schottenheimer.
Para Prescott, de 33 años, el tema no es nuevo. Ha pasado por mucho en su vida y Dios ha sido su razón y su refugio. Lo que le parece especial es ver eso extenderse por todo el equipo, empezando por el entrenador. Los Cowboys también cuentan con Jonathan Evans y el doctor Tony Evans como capellanes.
«Si la fe solo aparece cuando se gana, es adorno; cuando sostiene la respuesta, es cultura.»
Otro momento quedó en imágenes. Antes del partido, Aricka Spencer oró por su hijo, el esquinero Ameer Speed. En el video aparece inclinada sobre la baranda del estadio, con la mano en la cabeza de él mientras los dos oraban.
La fe no depende del marcador
Prescott explicó por qué él y sus compañeros hablan tan abiertamente de su confianza en Dios: quieren que se contagie.
Su punto es la perspectiva. Cuando pasan las cosas —si ganas, si pierdes, si empatas— toca preguntarle a Dios cuál es su propósito en el lugar donde te puso. La respuesta, dijo, es ser la mejor versión de sí mismos, servirle a Él y servir a otros, con amor puro.
También reconoció que no siempre tienen las respuestas. Saben cómo responder, y eso ya es bastante. Ahí está la línea que conviene no cruzar: el 34-30 y la remontada de doble dígito son el marco de la noticia, no el argumento. Si la fe solo aparece cuando se gana, es adorno. Cuando sostiene la respuesta, es cultura.
Dónde se nota en tu equipo
Ya contamos en Sígueme otras veces lo que Prescott ha dicho sobre su fe. Lo nuevo es el alcance: pasó de hablar de sí mismo a describir a un equipo entero, con nombres y momentos concretos.
En tu cancha eso se ve distinto. Un grupo de jóvenes, un equipo de trabajo, un salón de clases: alguien marca el tono. Puede ser el que ora antes de jugar o el que no se ríe cuando otro lo hace. No hace falta púlpito ni micrófono, solo coherencia en lo ordinario.
«Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios» (1 Corintios 10:31, RVR1960).
Esta semana elige una cosa pequeña que hagas delante de otros y hazla con esa intención. Después pregúntate: si alguien mirara mi equipo durante siete días, ¿notaría que hay algo distinto? Cuéntanos qué ves.