CJ Baxter: 77 yardas y la gloria a Dios
El corredor se rompió tres ligamentos en 2024, reinició su carrera y ahora anota con Juan 13:7 bajo los ojos.
CJ Baxter anotó dos veces y Kentucky venció en tiempo extra al No. 10 LSU el sábado 10 de octubre, en Kroger Field. Después del partido, el corredor dio la gloria a Dios, según KY Insider.
El pateador de LSU abrió el marcador con un gol de campo, tras una serie de 14 jugadas y 69 yardas. En la primera jugada ofensiva de Kentucky, Baxter rompió 77 yardas; en la siguiente anotó su séptimo touchdown de la temporada, ante más de 60 000 personas.
En el tiempo extra anotó de nuevo y dejó a los Wildcats a un punto de los Tigers. Kenny Minchey convirtió la conversión de dos puntos y Kentucky tumbó al No. 10 del país. Los aficionados invadieron el campo; Baxter se quedó atrás un momento, mirando. Con el triunfo, Kentucky quedó 5-1.
«La fe no reparte trofeos: sostiene en el proceso.»
La rodilla que lo obligó a reiniciar
En 2024, la rodilla derecha se le rompió: ligamento cruzado anterior, lateral y posterior. Tuvo que reiniciar su carrera y someterse a una rehabilitación larga antes de volver a pisar el emparrillado. Durante ese tiempo no hubo campo ni marcador: solo trabajo diario y paciencia.
Cuando el partido terminó, la memoria del golpe en el césped en 2024 volvió a su cabeza. Baxter se emocionó hasta casi llorar. Dijo que le quitaron el juego que ama y que ha pasado por mucho. También agradeció a Will Stein y a Joe Sloan, sus entrenadores, por darle otra oportunidad.
Gloria a Dios, sin fórmulas
«Toda la gloria es para Dios… no lo digo por decir, lo digo en serio», declaró a KY Insider (traducción de Sígueme). Contó que su fe fue probada durante las lesiones y que Dios fue quien lo sacó adelante.
También valoró el reinicio que encontró en el equipo y atribuyó a esa fe lo que hoy es como jugador, hijo, novio y hermano.
Vale la pena escucharlo con cuidado. Un atleta que honra a Dios en público no se vuelve automáticamente un maestro ni un modelo: eso se mide por lo que dice y por cómo vive, no por los touchdowns. Ni el triunfo lo convierte en ídolo ni la lesión en castigo.
Su historia tampoco funciona como fórmula. La lesión llegó igual y ningún partido se gana por creer. La fe no reparte trofeos: sostiene en el proceso, también cuando el marcador no acompaña.
El versículo bajo los ojos
Bajo los ojos llevaba Juan 13:7, escrito con marcador plateado en el eye black. «Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después» (Juan 13:7, RVR1960).
Baxter admitió que no tenía respuestas y que, cuando se lesionó, no entendía lo que pasaba. Tampoco lo disfrazó: habló de un momento emocional y de un reinicio que hoy agradece. Cuando vuelva a pisar el campo, ese versículo seguirá ahí.
Si te quitaron algo que amas, no tienes que aparentar que lo entiendes. Dile a Dios lo que sientes, busca a alguien que camine contigo y vuelve a presentarte, aunque el resultado tarde. ¿Qué harás con lo que te queda mientras llega el «después»?