Tribunal de Chhattisgarh revisa ley de conversión
Una petición ciudadana cuestiona los avisos previos y la carga de la prueba que la norma impone a quien cambia de fe.
La ley de conversión de Chhattisgarh llegó este mes a revisión judicial. El 8 de octubre, el Tribunal Superior de ese estado indio escuchó una petición en su contra, informó International Christian Concern.
Qué cambió la norma de 2026
El tribunal dio al gobierno estatal un plazo de tres semanas para responder a las objeciones de los querellantes. La Asamblea Legislativa de Chhattisgarh aprobó en marzo de 2026 la Ley de Libertad de Religión, conocida como Dharma Swatantrya. El gobernador la avaló en abril y con eso reemplazó una norma similar vigente desde 1968.
Quienes la promovieron la presentaron como un freno a las conversiones forzadas o fraudulentas. Los querellantes sostienen lo contrario: que la norma de 2026 crea un ambiente de castigo poco común. La ley alcanza incluso a quien decide cambiar de fe por voluntad propia, pues le pide declaraciones públicas y varios permisos oficiales.
«La persecución no siempre llega con golpes; muchas veces avanza con trámites y boicots.»
Los puntos que se impugnan
La petición la firmó el abogado Harshmander Rastogi. Ante el tribunal la presentaron S. Muralidhar y Manoj Paranjpe. Para ellos, la fe de una persona no debería depender del permiso del Estado ni de un aviso público previo, y la ley funciona como una herramienta de perfilamiento con respaldo oficial.
El texto define «conversión masiva» como la de dos o más personas. Ese supuesto se castiga con una pena que va de 10 años de prisión a cadena perpetua. Bautizar a dos hermanos o a una familia entera puede terminar en un proceso penal.
También exige avisar con 30 días de anticipación al magistrado de distrito antes de cambiar de fe. Para los querellantes, ese aviso público quita privacidad y deja a la persona expuesta a presiones de su comunidad antes de decidir.
Los delitos no admiten fianza, y la policía puede arrestar sin orden judicial con base en denuncias de terceros que nadie verificó. La carga de la prueba queda al revés: el pastor o el creyente acusado debe demostrar su inocencia, no el Estado probar el delito.
La petición alega que la norma viola el derecho a la privacidad, la libertad personal y la libertad de conciencia del artículo 25 de la Constitución de la India.
Boicots, agua y entierros
Fuera de los tribunales, el hostigamiento continúa en distritos de mayoría tribal. Familias cristianas que se niegan a renegar de su fe enfrentan boicots económicos, informó International Christian Concern. Les cierran las bombas de agua comunitarias, las excluyen de programas de empleo del gobierno y les impiden recoger productos del bosque.
El conflicto llega hasta los entierros: grupos de vigilantes del lugar impiden que los cristianos sepulten a sus muertos en los cementerios comunes del pueblo.
La persecución no siempre llega con golpes; muchas veces avanza con trámites y boicots. «Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución» (2 Timoteo 3:12, RVR1960).
Puedes orar por estas familias y por quienes llevan su caso, apoyar a organizaciones que las acompañan y verificar la información antes de compartirla. ¿Qué harías si tu fe te costara el acceso al agua del pueblo?