Sara Akhavan contó su fe en el Congreso argentino
La autora iraní presentó su libro «Bajo el velo encontré a Jesús» y pidió perdón a las víctimas de los atentados en Argentina.
El miércoles 14 de octubre, la escritora iraní Sara Akhavan llevó su historia al Congreso de la Nación, en Argentina, donde presentó «Bajo el velo encontré a Jesús», editado por Editorial Peniel, según La Corriente.
La autora contó ante el público cómo pasó de una familia musulmana en Irán a la cárcel por hablar de Jesús.
De Alemania a la prisión de Evin
Akhavan creció en Irán dentro de una familia musulmana. A los 18 años, cuando vivía en Alemania, un tío le compartió su fe y así conoció el cristianismo.
«La libertad no la firma un gobierno.»
Tiempo después regresó a su país y comenzó a hablar del Evangelio con sus parientes. También se sumó al crecimiento de comunidades cristianas, y esa decisión la puso en la mira de las autoridades iraníes.
Cinco policías entraron a su casa buscando copias del Nuevo Testamento. La familia llevaba dos años escondiendo Biblias para distribuirlas, pero diez días antes una hermana había sacado de allí más de 700 ejemplares. Los agentes registraron la vivienda, se llevaron documentos y objetos personales, y la detuvieron.
La enviaron a la prisión de Evin. Allí estuvo 26 días aislada, en una celda pequeña, con interrogatorios y una orden: no volver a hablar de Jesús. Según su relato, llegó a pensar que las iglesias que había ayudado a formar ya no existían.
En medio del encierro sintió que Dios le hablaba al corazón y le mostraba que ella vivía como si él estuviera muerto. Entonces se puso a cantar y a adorar a Dios en la celda.
Estuvo presa 37 días y salió bajo fianza. En 2012 recibió una condena de cinco años, aunque, según contó, un error administrativo evitó que volviera a prisión.
Un perdón que recibió una ovación
Uno de los pasajes más emotivos llegó cuando habló de los atentados que golpearon Buenos Aires, en la Embajada de Israel y en la AMIA. Akhavan marcó la diferencia entre el pueblo iraní y quienes gobiernan su país, y lamentó esos ataques.
«El régimen de la República Islámica no es el pueblo iraní», afirmó. Después se dirigió a los familiares de las víctimas y les pidió perdón por el terror que, dijo, salió de su tierra por decisión de gobernantes que no representan a millones de iraníes. La sala respondió con una ovación.
También hubo palabras para la comunidad judía argentina: recordó que Persia e Israel tuvieron un vínculo histórico y el papel del rey Ciro en el retorno de los judíos desde Babilonia. Dijo que muchos iraníes quieren recuperar esa amistad.
La voz de las mujeres iraníes
Akhavan también se refirió a lo que viven las mujeres en Irán: desigualdades legales, límites a la libertad personal y la intervención de la llamada Policía de la Moralidad.
Reconoció que creció en una familia musulmana de mente abierta y aclaró que su caso no refleja lo que viven millones de mujeres en su país. También resaltó el valor de las mujeres que se manifiestan en las calles y arriesgan su seguridad bajo la consigna «Mujer. Vida. Libertad».
Su historia deja una tarea concreta: orar por los creyentes que siguen presos por hablar de Jesús, y recordar que la libertad no la firma un gobierno. «Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres» (Juan 8:36, RVR1960). Su relato completo está en «Bajo el velo encontré a Jesús». ¿Conoces a alguien que necesite escuchar una historia así esta semana?