Nigeria: ley de fondos amenaza a quien documenta persecución
Obispos y organizaciones advierten que la comisión creada para vigilar la ayuda extranjera podría silenciar a quienes registran ataques contra cristianos.
El Senado de Nigeria discute una regulación de fondos extranjeros que, según obispos nigerianos, podría limitar a quienes documentan ataques contra comunidades cristianas. El proyecto SB. 1034 pasó su segunda lectura en julio, informó International Christian Concern.
Una comisión para vigilar el dinero que entra
El proyecto se llama Foreign Aid (Regulation, Transparency and Disclosure) Bill, 2026, y en el Senado lleva la etiqueta SB. 1034. Establecería una Comisión Reguladora de la Ayuda Extranjera, con nuevas exigencias de registro, divulgación, auditoría y cumplimiento para toda organización que reciba fondos desde fuera del país.
Sus objetivos declarados son cuatro: mejorar la transparencia, evitar el mal uso de la ayuda, coordinar los programas de desarrollo y asegurar que las actividades financiadas desde el exterior apoyen las prioridades de Nigeria. Hasta ahí, el planteamiento no suena conflictivo; el problema aparece en cómo se aplicaría.
«Un secuestro aislado se lee como delito común; una serie de ataques contra comunidades cristianas deja ver un patrón.»
Para las organizaciones que documentan abusos y critican políticas públicas, la preocupación es que la ley deje en manos de funcionarios un margen amplio para decidir quién sigue operando.
Los obispos piden frenar el proyecto
La Conferencia Episcopal de Nigeria (CBCN) se sumó a esas inquietudes después de su Segunda Reunión Plenaria, celebrada en septiembre en el estado de Osun. Los obispos pidieron al Congreso y al gobierno federal detener la iniciativa, según ICC.
Su argumento: las organizaciones que reciben asistencia extranjera ya enfrentan requisitos regulatorios vigentes. Y su objeción más concreta apunta a las cláusulas que permitirían negar un registro o rechazar su renovación cuando las actividades de una entidad no se consideren «de interés nacional».
Ese lenguaje, advirtieron, daría a los funcionarios un poder discrecional excesivo sobre organizaciones independientes, y añadiría otra capa de burocracia. La advertencia toca a iglesias, mezquitas, escuelas y organismos humanitarios que atienden a comunidades vulnerables.
Por qué pesa quién documenta
En Nigeria, las iglesias sostienen escuelas, ayudan a familias desplazadas, sirven en zonas golpeadas por el terrorismo y la violencia criminal, y mantienen presencia donde el Estado y las fuerzas de seguridad llegan poco. Por eso mismo suelen ser las primeras en registrar lo que ocurrió en un ataque.
El país enfrenta varias crisis a la vez. Boko Haram y la Provincia de África Occidental del Estado Islámico (ISWAP), vinculada a ISIS, siguen activas en el noreste. A eso se suman el bandidaje armado, los secuestros, la violencia entre comunidades y los conflictos entre agricultores y pastores.
Human Rights Watch sostuvo que la exigencia de alinear las actividades financiadas desde el exterior con los planes nacionales de desarrollo está definida de forma insuficiente. Advirtió que las sanciones podrían incluir multas, pérdida de licencias para operar y prisión, y habló de un efecto disuasorio sobre quienes fiscalizan al gobierno.
Documentar tiene una función concreta. Un secuestro aislado se lee como delito común; una serie de ataques contra comunidades cristianas deja ver un patrón. Si las organizaciones dejan de publicar por temor a perder su registro o su financiamiento, la imagen que reciba la comunidad internacional será menos completa.
«Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.» (Mateo 5:10, RVR1960)
El gobierno nigeriano tiene la responsabilidad de proteger a sus ciudadanos sin importar su religión y de que los responsables de la violencia respondan ante la justicia. El proyecto sigue en el Senado, en revisión. Para ICC, Nigeria puede reforzar la transparencia de la ayuda extranjera sin dejar mudas a las organizaciones que documentan sus problemas más difíciles.
Si quieres seguirle la pista, revisa el texto del proyecto y lo que publican los grupos de libertad religiosa. Ora por las comunidades cristianas del norte y el centro de Nigeria, y por quienes registran lo que les pasa.