Saltar al contenido
Sígueme.Magazine
Donar

Síguenos

«Ven, sígueme.» — Mateo 4:19

English
NoticiasNoticia

Inundados y hostigados: la iglesia que resiste en India

Ocho personas murieron y más de 22 000 quedaron en campamentos de ayuda, según cifras oficiales citadas por International Christian Concern.

Por Rafael Montoya · Primera Plana
· 3 min de lectura
Inundados y hostigados: la iglesia que resiste en India
Foto: Prensa oficial de International Christian Concern

La peor crecida del Indravati en casi 15 años golpeó el distrito de Bastar, en Chhattisgarh, India, entre el 24 y el 27 de septiembre, informó International Christian Concern. Allí, los cristianos tribales quedaron inundados y hostigados a la vez.

Un ciclón y las lluvias del monzón alimentaron la crecida, y a eso se sumó el desagüe de una gran represa en el vecino estado de Odisha. El río se salió de su cauce junto a Jagdalpur, la cabecera del distrito, y cubrió aldeas ribereñas y extensas zonas de cultivo.

Las cifras oficiales que recoge International Christian Concern hablan de ocho muertos y unas 16 000 personas rescatadas. Más de 22 000 quedaron en campamentos de ayuda, y las inundaciones alcanzaron 571 aldeas. Entre los afectados hay una parte importante de los cristianos tribales, que viven a ambos lados del río.

«La crecida se retira; la presión no.»

— Rafael Montoya

Un templo de 20 personas como refugio

El pastor Golu Singh vive en un área suburbana junto a Jagdalpur. Su casa de barro se derrumbó con la lluvia y el agua, pero el templo pequeño de al lado, con espacio para unas 20 personas, resistió. Allí duerme ahora con su esposa, sus tres hijos y cinco familias más.

Las cinco familias que se refugian con él perdieron sus casas o las vieron muy dañadas; varias cocinan y duermen bajo lonas.

Singh venía de meses difíciles. En agosto y septiembre había recibido amenazas contra su vida de parte de nacionalistas hindúes, según International Christian Concern, por acompañar a una creyente que se negó a volver a su religión tribal para enterrar a su esposo fallecido.

La crecida se retira; la presión no

Para las familias cristianas de Bastar, el agua es la mitad del problema. Perdieron casas, animales, granos y tierras de cultivo. Desde hace más de un año, además, la hostilidad contra ellos ha crecido.

Detrás están sectores tribales de línea dura y facciones de la Hindutva, que presionan a los convertidos para que renuncien a su fe mediante el Ghar Wapsi, un ritual de reconversión al hinduismo.

Antes de la inundación, varios consejos de aldea ya habían impuesto boicots socioeconómicos inconstitucionales, según International Christian Concern: familias cristianas sin acceso a los pozos del pueblo, sin poder comprar en las tiendas locales y sin derecho a enterrar a sus muertos en tierras ancestrales.

A muchos también les impidieron sembrar arroz y otros cultivos durante el monzón; hoy sus parcelas son arena y piedra.

La doble expulsión se repite en los albergues. La administración estatal envió botes de emergencia y helicópteros de la Fuerza Aérea India para rescatar a los atrapados, pero activistas locales advierten que la desconfianza viaja con la gente: los mismos vecinos que los hostigaban semanas antes ahora los miran con sospecha bajo el mismo techo.

El agua empieza a bajar en la cuenca del Indravati, pero el panorama para los cristianos de Bastar sigue siendo frágil. La crecida se retira; la presión no.

Orar y sostener, sin banderas

Grupos cristianos como Esai Ekta Manch (Foro de Unidad Cristiana) y foros locales se organizaron para orar y llevar ayuda. Sus voluntarios repartieron raciones secas, lonas, agua limpia y botiquines de emergencia entre familias varadas a orillas del Indravati.

No hace falta ser político para acompañar a un hermano lejano. Ora por quienes reconstruirán sus casas de barro y volverán a sembrar en un ambiente hostil. Si puedes dar, hazlo por canales que conozcas y que rindan cuentas. «que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados» (2 Corintios 4:8, RVR1960).

¿Qué te cuesta más: creer que Dios sostiene a su iglesia cuando la crecida y la presión llegan juntas, o dar el primer paso para apoyarla? Cuéntalo en los comentarios y ora hoy por el pastor Singh y las familias que duermen en su templo.

Fuentes

Comparte esta nota

Síguenos también en redes

@SiguemeMagazine en todas: videos, noticias del día y comunidad.