Saltar al contenido
Sígueme.Magazine
Donar

Síguenos

«Ven, sígueme.» — Mateo 4:19

English
NoticiasNoticia

80 000 llenan el estadio para oración masiva

Las entradas gratuitas se agotaron en ocho horas para una reunión sin sermón ni conferencistas célebres.

Por Rafael Montoya · Primera Plana
· 3 min de lectura
80 000 llenan el estadio para oración masiva
Foto: IJA MEDIA GROUP / Pexels

El sábado, unas 80 000 personas llenaron el AT&T Stadium, en Arlington, Texas, para una oración masiva convocada por el pastor Philip Anthony Mitchell y la iglesia 2819, según Christian Post Español.

Las entradas gratuitas se agotaron en ocho horas para una reunión sin sermón, sin conferencistas célebres y centrada en una hora de clamor.

Una hora sin sermón ni conferencistas

El evento se llamó ACCESS — That Powerful Hour of Prayer. No tuvo orador famoso ni programa de concierto. La convocatoria giró alrededor de «The Cry» (El clamor), una oración corporativa, y de la frase «¡Maranata! ¡Ven, Señor Jesús!».

«La oración no es una técnica para torcer la voluntad de Dios ni una fórmula para conseguir resultados.»

— Rafael Montoya

Ahí está el detalle que incomoda a la lógica de estos tiempos: miles de personas pagaron cero dólares por estar en un estadio para orar, no para ver un espectáculo.

La edición ACCESS 2025 reunió a más de 30 000 personas en el State Farm Arena de Atlanta. Para este encuentro, la iglesia trasladó la reunión al AT&T Stadium.

Ed Newton, pastor de Community Bible Church en San Antonio, describió en Facebook que sintió la presencia de Dios como si Él hubiera entrado al lugar. Josh Howerton, de Lakepointe Church, escribió en X que estaba agradecido de haber sido testigo.

Son reacciones personales, no una medida doctrinal. La emoción puede acompañar la oración; no la reemplaza.

El aforo no es la medida

Ochenta mil personas orando impresionan. También pueden engañar. La Biblia no mide la oración por el tamaño del recinto. Jesús enseñó: «Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público» (Mateo 6:6, RVR1960).

La oración no es una técnica para torcer la voluntad de Dios ni una fórmula para conseguir resultados. Es el aire de una vida que depende de Él.

Malachi O’Brien, pastor de The Church at Pleasant Ridge en Kansas City, Misuri, lo dijo en X al mirar el evento: detrás de la multitud hay un hombre que clamó a solas, una reunión de 12 personas postradas, años de trabajo invisible.

Su advertencia sirve para cualquier generación: no desprecies los comienzos pequeños. Antes de la plataforma, hay un lugar secreto. Antes del fruto público, hay precio privado. Eso no es una promesa de éxito; es una descripción de fidelidad.

Christian Post Español también informó que el evento ocurre después de una discusión en redes por una gira de pago que Mitchell hizo con Tim Timberlake para su podcast «Street Preachers», con paquetes VIP de 200 dólares.

La fe pública convive con preguntas legítimas. Ningún aforo pone a nadie fuera del escrutinio, y ningún escrutinio cancela el valor de una oración sincera.

Lo que puedes hacer con una hora

La escena de Arlington deja una pregunta para tu generación: si tuvieras una hora sin pantalla, sin aplausos y sin público, ¿qué le pedirías a Dios? No necesitas un estadio. Necesitas dependencia.

Aparta 60 minutos esta semana para orar con un amigo, leer un salmo y callar un rato. La esperanza no está en llenar un recinto ni en presumir una cifra. Está en Cristo, que sigue escuchando al que ora en lo secreto.

Fuentes

Comparte esta nota

Síguenos también en redes

@SiguemeMagazine en todas: videos, noticias del día y comunidad.