Saltar al contenido
Sígueme.Magazine
Donar

Síguenos

«Ven, sígueme.» — Mateo 4:19

English

Los cristianos en Tierra Santa disminuyen sin pausa

En Belén, la población cristiana pasó del 84 % en 1947 a cerca del 12 % en 2016, según International Christian Concern.

Por Redacción Sígueme · Mesa central
· 3 min de lectura
Los cristianos en Tierra Santa disminuyen sin pausa
Foto: Ala J Graczyk / Pexels

Los cristianos en Tierra Santa se reducen año con año por la emigración, la guerra y las restricciones de movimiento, según la serie que el International Christian Concern (ICC) publica sobre el Medio Oriente cristiano. El caso más visible es Belén.

Belén: de mayoría a minoría

Cada diciembre las campanas suenan sobre las calles de piedra y los peregrinos caminan hacia la Iglesia de la Natividad. Las cámaras llevan esas imágenes a hogares cristianos de todo el mundo. Fuera de los sitios de peregrinación el panorama cambia. Las iglesias siguen en pie; lo que falta es la gente que las llena.

ICC informó en 2025 que los cristianos llegaron a ser cerca del 85 % de los habitantes de Belén. Hoy son una fracción pequeña. Según la organización, en 1947 representaban alrededor del 84 %; para 2016 la cifra había bajado a cerca del 12 %, y en toda Cisjordania son menos del 2 %.

«Las iglesias siguen en pie; lo que falta es la gente que las llena.»

— Redacción Sígueme

Las comunidades cristianas palestinas reúnen tradiciones ortodoxa griega, católica romana, armenia, siria, luterana, anglicana y evangélica. Su huella supera los templos: escuelas, hospitales, universidades, negocios y obras benéficas. Sus familias trabajaron durante generaciones como maestros, médicos, comerciantes, artesanos y líderes de sus comunidades.

Permisos y controles que pesan

Moverse entre Gaza, Cisjordania, Jerusalén e Israel está muy regulado. Los permisos, los puestos de control, las restricciones de seguridad y los cierres deciden si un cristiano palestino puede asistir a una celebración religiosa, visitar a un familiar o llegar a su iglesia.

En 2019, ICC informó que los cristianos de Gaza no sabían si recibirían permisos para viajar a Belén en Navidad. Las autoridades israelíes dijeron primero que no los otorgarían y después aprobaron algunas solicitudes, citando consideraciones de seguridad. Para un cristiano que vive a miles de kilómetros, visitar Belén resulta más sencillo que para uno que vive a pocos kilómetros de distancia.

A esos trámites se suman el conflicto político, las dificultades económicas, la inseguridad y las tensiones religiosas. Entonces la pregunta deja de ser cómo quedarse y se convierte en por qué quedarse.

Gaza: una comunidad de mil personas

Antes de la guerra, Gaza albergaba a unos 1000 cristianos, en su mayoría de la comunidad ortodoxa griega, con un grupo católico más pequeño. Tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la guerra que siguió, los templos se volvieron refugio para las familias.

Una explosión alcanzó un edificio dentro del recinto de la iglesia ortodoxa griega San Porfirio, donde se refugiaban civiles, y murieron personas. ICC también documentó a familias refugiadas en la iglesia católica Sagrada Familia. En un grupo tan pequeño, cada salida pesa: una comunidad de millones puede recuperarse después de una guerra; una de 1000 personas, quizá no.

El patrón se repite en la región. El grupo Estado Islámico expulsó a cristianos de la llanura de Nínive, en Irak. La guerra dispersó a las comunidades de Siria. El colapso económico y la inestabilidad política empujaron a los libaneses al extranjero. La sexta parte de la serie contará qué pasa donde el cristianismo fue dominante y hoy solo quedan remanentes.

¿Qué puedes hacer tú? Ora por las familias cristianas de Belén, Gaza y Jerusalén. Infórmate con datos y no con rumores, y si en tu iglesia hay hermanos que llegaron de esos lugares, acércate a ellos. «Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran» (Romanos 12:15, RVR1960).

Fuentes

Comparte esta nota

Síguenos también en redes

@SiguemeMagazine en todas: videos, noticias del día y comunidad.