500 millones enfrentan restricciones de acceso a la Biblia
El informe de la Bible Access Initiative revisó 106 países: 125 millones quieren una Biblia y no la tienen.
Más de 500 millones de cristianos enfrentan restricciones de acceso a la Biblia, según el informe 2026 de la Bible Access Initiative que difundió The Christian Post. El documento revisó 106 países.
El estudio también detalla a quién le falta el libro. Cerca de 125 millones de personas quieren una Biblia y no la tienen. Esta edición revisa 19 países más que la primera lista, publicada el año pasado.
Los cuatro países con más de diez millones de Biblias faltantes
El déficit más grande no siempre coincide con la persecución más dura. Cuatro naciones superan los 10 millones de Biblias faltantes: Etiopía, Nigeria, la India y la República Democrática del Congo.
«Tener el texto cerca no sirve si leerlo cuesta la libertad o la vida»
En un segundo grupo, Uganda, Tanzania y China quedan entre 5 y 10 millones. Indonesia, Angola y Mozambique completan los diez primeros puestos. Malaui, Ruanda, Madagascar y Kenia tienen faltantes de 3 a 5 millones, y Haití, Cuba y Ghana, de 1 a 3 millones.
Más abajo, Sudán del Sur, Chad, Benín, Burkina Faso, Egipto y la República Centroafricana quedan entre 500 000 y un millón.
Leyes hostiles, pobreza y distancia
Para las restricciones legales hay otro orden. Afganistán encabeza, seguido por Yemen, Somalia, Corea del Norte, Eritrea y Mauritania; los seis figuran bajo lo que el informe llama «restricciones máximas».
Turkmenistán, Libia, Sudán e Irán cierran los diez países más cerrados. Junto con Comoras y Maldivas forman el grupo de «restricciones extremas».
El informe divide las barreras en dos. Una es la persecución: controles de gobierno, violencia extremista, presión de la familia y de la comunidad. La otra es material: pobreza, falta de electricidad, infraestructura precaria, analfabetismo y una conexión a internet escasa o insegura.
América Latina también aparece. Cuba figura entre los países con restricciones severas; Venezuela, entre los de restricciones considerables; y México, junto a Colombia y Nicaragua, en el grupo con algunas restricciones.
Disponibilidad y acceso no son lo mismo
Wybo Nicolai, co-creador del listado, dijo en un comunicado: «A menudo escuchamos que la Biblia es más accesible que nunca, pero no debemos confundir disponibilidad con acceso».
Sus palabras apuntan a algo sencillo: tener el texto cerca no sirve si leerlo cuesta la libertad o la vida, ni si no hay luz, señal o alguien que enseñe a leerlo.
Ken Bitgood, fundador de Digital Bible Society y también co-creador, lo describió como algo más que una radiografía del problema: un mapa para saber dónde hace falta una acción decidida. La iniciativa explica que su meta es dar a agencias bíblicas, misioneros e iglesias una visión confiable para planificar mejor.
El listado surge de una alianza de cinco organizaciones bíblicas y misioneras; entre ellas figuran YouVersion y The Voice of the Martyrs.
Para quien abre la Biblia en el celular sin pensarlo, el contraste incomoda: «Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución» (2 Timoteo 3:12, RVR1960).
Puedes hacer algo sin salir de casa. Elige uno de los cuatro países con mayor escasez —Etiopía, Nigeria, la India o la República Democrática del Congo— y ora por él cada día de esta semana; si puedes, suma tu tiempo o un donativo a un ministerio que reparte Escrituras. ¿Por quién vas a orar tú?