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OpiniónAnálisis

Quién te enganchó: primer juicio contra TikTok

TikTok enfrenta en Estados Unidos su primer juicio por daños a la salud mental de jóvenes, informó Tribuna de México.

Por Daniel Herrera · Respira
· 3 min de lectura
Quién te enganchó: primer juicio contra TikTok
Foto: Boris Hamer / Pexels

Son las 11:40 p. m. y sigues haciendo scroll. TikTok enfrenta en Estados Unidos su primer juicio por daños a la salud mental de jóvenes, según Tribuna de México. ¿Quién te enganchó?

Esa pregunta me incomoda. Un tribunal tendrá que decidir si la empresa responde por el daño, y esa discusión importa. Pero mientras los abogados hablan, tú y yo seguimos abriendo la app cada mañana. Eso también merece una mirada honesta.

Una pantalla que no se apaga sola

Ninguna app se hizo para que la cierres rápido. El scroll infinito, la reproducción automática y las notificaciones están pensados para que sigas. No lo digo como sospecha: es cómo funciona un producto que gana dinero con tu atención. Cuando alguien te dice que solo te falta disciplina, me pregunto si ha visto cómo está construido el aparato.

«Ninguna app se hizo para que la cierres rápido.»

— Daniel Herrera

Tampoco creo que seas débil. Creo que eres una persona hecha a imagen de Dios metida en un diseño que estudia tus gustos mejor que tú mismo. Reconocerlo no te quita responsabilidad, pero te quita culpa mal puesta.

Ni culparte a ti ni absolver al diseño

Hay dos respuestas fáciles y las dos dejan igual de perdido. Una dice: «es tu culpa, apaga el celular». La otra dice: «es culpa de la empresa, tú no puedes hacer nada». La Escritura no elige ninguna de las dos.

Tu tiempo es tuyo y respondes por él: «Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos» (Efesios 5:15-16, RVR1960). Y quien tiene poder para hacer tropezar a los pequeños carga con una advertencia durísima: «Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar» (Mateo 18:6, RVR1960).

Para muchos jóvenes hispanos entre dos culturas, el celular es el lugar donde están los primos en México, los amigos de la iglesia, la música en español. Si en tu salón eres el único que habla dos idiomas, la pantalla puede ser la única ventana donde no tienes que explicarte. Por eso «solo bórrala» suena a «quédate solo».

Quién responde, y qué haces con eso

Un juicio no va a arreglar tu noche del martes. Pero sí pone sobre la mesa algo que solemos esquivar: alguien diseña, alguien mide, alguien gana. Y eso también es un asunto moral, además de técnico.

Si la ansiedad te acompaña casi todos los días, esto no se resuelve con fuerza de voluntad ni con un versículo repetido. Ora, sí, y también habla con un adulto de confianza, con un profesional de la salud o con tu pastor. La oración y la ayuda profesional no compiten.

Si es una emergencia, llama a los servicios de emergencia de tu país. En https://findahelpline.com puedes encontrar la línea de ayuda que funciona donde vives.

Cristo no te rescató para que vivas pegado a una pantalla que no te deja descansar. Te rescató para algo más libre que eso.

Antes de dormir, abre los ajustes de tu celular y mira tu tiempo de pantalla. No para castigarte, sino para saber qué estás entregando y a quién. Luego escríbele a alguien y pregúntale cuánto lleva él. Alguien te enganchó; tú decides qué haces con la próxima hora.

Fuentes

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