ECCOS estrena «Pozos» y cava la herencia
El dúo formado por fundadores de Un Corazón publica el videoclip de un tema que retoma Génesis 26: la fe heredada hay que desenterrarla.
ECCOS estrena «Pozos» en su canal oficial de YouTube y cava la herencia que otros enterraron. La letra sigue Génesis 26: Isaac vuelve a abrir los pozos de su padre. El dúo lo integran fundadores de Un Corazón.
El videoclip ya está disponible y se suma al álbum ECCLESIA del dúo.
Lo que cuenta la canción
La historia empieza antes de nosotros. Alguien abrió esos pozos con esfuerzo, dolor y fe. Después llegaron los años y los adversarios, y quedaron tapados.
«Tú cavas, Dios responde.»
Pero la canción no se detiene en la pérdida. Habla de regresar a la herencia y de que ese pozo va a fluir otra vez. El pozo, en la Escritura, es imagen de provisión y también de disputa: alguien lo cava y alguien lo tapa.
La letra también nombra el cansancio sin disimularlo: caminos duros, hambre, sed, un corazón agotado.
Y ahí aparece el estribillo: «Responderás como lluvia a tierra seca». El que responde no es el que cava: el agua es de Dios. El resto de la canción insiste en lo mismo, con Dios como fuente de vida y agua viva que espera al que vuelve a cavar.
Heredar no es creer
Muchos jóvenes crecieron con un pozo ya abierto: la iglesia de la familia, la oración antes de dormir, el culto del domingo. Eso es un regalo.
El problema es que un pozo heredado y tapado no le da agua a nadie. La fe no se transmite como un apellido.
Isaac volvió a abrir los pozos que había cavado su padre Abraham y les devolvió sus nombres (véase Génesis 26:18). No inventó una fe nueva: hizo suya la que recibió.
Hay diferencia entre repetir lo que te enseñaron y creerlo tú. Lo primero se sostiene mientras todo va bien. Lo segundo aguanta el desierto. Cavar no significa renegar de tu iglesia o de tu familia. Significa preguntar, estudiar, orar y saber por qué crees lo que crees.
Volver a cavar cuesta. Trae preguntas incómodas, hábitos que hay que soltar y una fe que suena distinta porque ya es tuya.
Y hay una trampa al otro lado: la nostalgia tampoco saca agua. Recordar el fervor de otros, el ministerio que admiras o la iglesia donde creciste no abre ningún pozo.
Para muchos hispanos, esa herencia llegó con acento: la fe de los abuelos, la iglesia que sostuvo a la familia en la mudanza. En otros casos el orden fue distinto y hoy son los primeros creyentes en casa.
Cavar esta semana
Jesús dijo: «El que cree en mí, como dice la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva» (Juan 7:38, RVR1960). Eso es lo que hay al fondo del pozo: Cristo mismo.
Empieza por lo pequeño. Elige un pozo: la lectura de la Biblia que dejaste a medias, el grupo pequeño al que no volviste, una conversación pendiente en tu casa.
Dale esta semana un espacio fijo, sin público y sin anuncio. El agua no la produces tú. Tú cavas, Dios responde. ¿Cuál pozo dejaste enterrado?